Reseña: Starship Troopers, de Robert A. Heinlein

starshiptroopersPara mi dicha lectora, una novela de Ciencia Ficción es como una cana al aire. De vez en cuando, sienta genial leer una buena novela de este género. En el cambio está el respiro, la gracia, el encontrar nuevos mundos e historias en las que disfrutar con un posible futuro. Como digo en ocasiones, cuando descubráis una buena trama, recurrid primero a las fuentes: allí, sin duda, estará lo mejor, la esencia pura.

En época de calores, las novelas clásicas de CF son manjares al alcance de cualquiera. En su día, disfruté bastante con dos historias de George R.R. Martin (sí, ese que tantos os suena, ese maestro, sobre todo, en relatos de CF y que yo conocía antes de tanto Hielo y tanto Fuego), El camino de la Cruz y el Dragón y Los reyes de la arena; dos relatos con los que ganó el Premio Hugo en el mismo año.

Dentro de la CF, siempre me llamó mucho la atención los libros que tratan guerras contra insectos. Después de lo leído, dos de mis libros favoritos son El juego de Ender y ahora, Starship Troopers. Por ello y desde ya, tengo el privilegio de hacer todo lo posible para convenceros de que estáis tardando en leer estos excelentes clásicos.

La Factoría de Ideas no ha dudado en publicar Starship Troopers, de Robert A. Heinlein en su gloriosa colección, dueña y señora de todos los fans del género por el momento en este país. Una novela que en primer orden fuera publicada por entregas en la revista The Magazine of Fantasy & Science Fiction en 1959, y que al año siguiente ganó el Premio Hugo a la mejor novela. Ayudó a crear también un nuevo subgénero de literatura de Ciencia Ficción. La militarista.

Starship Troopers comienza con nuestro héroe, Johnnie Rico, miembro de la Infantería Móvil (MI) de la Federación, a punto de hacer una maniobra de combate dificultosa y en plena caída. Después de este parpadeo, la historia vuelve a una época anterior donde Johnnie se une a los militares, y lleva una vida simple yendo a la escuela secundaria. Y donde gracias a una recomendación se une a un período de servicio y pasa por el campo de entrenamiento (donde se aprende a usar la armadura de potencia refrigerada que usa el MI, que tristemente, no se muestra en la película en absoluto). Allí es donde Johnnie empieza a conocer como es el combate en realidad, junto con lo que significa ser un peón más del MI. Por otro lado, a nivel mundial se mantiene la guerra contra los insectos – una raza inteligente que viaja por el espacio creando colonias a la fuerza-, pero esto de ninguna manera debe pasar en la Tierra y si hay que defenderla en el campo de batalla: ahí estará Johnnie Rico con su Compañía de Armas…

Heinlein no sólo combina acción futurista con penetración psicológica. También se las arregla para tirar un poco de comentario social. Como mucha gente pensó que Starship Troopers originalmente iba a ser un libro para jóvenes, poco después la novela fue tildada de militarista, fascista, promulgadora del castigo físico y por supuesto (ay, USA de mi alma), racista. Lo que es cierto es que Starship Troopers no es nada más que un vehículo para las ideas políticas de Heinlein. Debe ser que viví muy de cerca el tema militar, que estoy totalmente de acuerdo con lo que se propone. Simplemente es un modo de ver una posible utopía.

Para sorpresa de Heinlein, Starship Troopers ganó el Premio Hugo a la mejor novela en 1960. Veinte años después, el libro había sido traducido a once idiomas distintos y todavía mantenía un gran volumen de ventas. La descripción de la armadura de potencia de la MI era la primera vez que se describía como concepto, el desarrollo de exoesqueletos alienígenas también, elementos de la CF que aún perduran en otras franquicias y que mucho deben a Starship Troopers.

Heinlein atrae la atención del lector desde el principio de un modo alucinante. Para aquellos de ustedes que son fanáticos de la película de Paul Verhooven, les recomiendo leer el libro, y para aquellos de ustedes que no son fans de la película, le recomiendo leer el libro. El libro es diferente. Tan diferente, que marca.

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