Reseña: Gravity grave, de Alexis Brito Delgado

Gravity-GraveCuando me puse frente a esta novela y comencé a leer el primer capítulo (que, por cierto, usted puede hacerlo de manera gratuita desde la web de la editorial Palabras de Agua), supe que iba a disfrutar de lo lindo. Gravity grave es un homenaje a la música, a la denominada movida Madchester, término adquirido gracias a la nueva hornada musical que fusionaba el Indie con el Rock psicodélico y que tuvo lugar en Manchester a finales de los ochenta y principio de los noventa. También, acompañados de su anónimo protagonista, esta obra intima en la peculiar forma de vida de un grupo de adolescentes de la época: sexo, drogas y música, esa es su única filosofía, su patria, su dios y su bandera. Todo lo demás carece de importancia.

Con un lenguaje visceral y un humor ácido, Alexis Brito Delgado nos invita a formar parte de la vida de estos incautos adolescentes. En todo momento hay una chispa de disconformidad dentro del grupo que genera un toque de suspense en el aire, como si alguna fatalidad estuviera al acecho y sus vidas estuviesen obligadas a tomar otros derroteros para que estos chicos aprendieran la lección y se plantearan la vida de manera distinta, pero eso solo lo descubriremos al final. Un final que, desde luego, no es ni mucho menos como yo me lo esperaba. Y por eso me ha gustado tanto, porque me encanta que me sorprendan. Y no podría pedir más.

Se podría decir que Gravity grave es una fiesta de etiqueta no exenta de excesos donde se erige el reino de la lujuria y del desenfreno. Es un santuario para una juventud que siente como sus deseos son frustrados por una sociedad capitalista, incapaces de cumplir con sus sueños y cuyas flamantes juergas se convierten en todo cuanto pueden obtener en la vida. Son los llamados supervivientes del Segundo verano del amor.

El autor, en mi opinión con acierto, centra la narración en el libertinaje que se crea entre los personajes principales con sus ligues, a menudo causando algún que otro conflicto, pero también lo enfoca en sus pensamientos radicales. Todo ello acompañado de buena música, alcohol y drogas. No hay ni una sola sustancia que estos chicos no hayan probado.

Me ha gustado mucho la novela, creo que retrata a la perfección el movimiento musical de la época y sus consecuencias, sobre todo, el último capítulo me parece sublime. Las palabras finales que Spike le cuenta al prota de la historia sobre el oficio de escribir atesoran una calidad y credibilidad magníficas.

Y ya poco más me queda por decir de esta novela contemporánea donde, insisto, la música es un requisitito de enorme importancia que, a mi juicio, interpreta un rol protagónico más. Así es cómo da comienzo este baile, con una dulce melodía que acompaña al lector en todo este viaje de más de doscientas páginas y que acaba de igual forma, con un estribillo pegadizo que no querrás quitarte de la cabeza.

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