Reseña: La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne

laletraescarlataLa letra escarlata fue la primera de las producciones más amplias de Nathaniel Hawthorne. Tiene el encanto de la inconsciencia; el autor no se dio cuenta mientras trabajaba, pero elaboró una de las novelas con más vitalidad milagrosa del momento. Se combina la fuerza y la esencia de un roble con la organización sutil de una rosa.

El castigo que se narra en La letra escarlata es un hecho histórico. Pero invertido a veces y de forma gradual con atributos sobrenaturales. La novela levanta el tema de lo material, a nivel espiritual. Conforme se desarrolla la historia, la letra escarlata se convierte en la figura dominante, todo está teñido de un resplandor siniestro. Tiene mucha culpa la imaginación enloquecida de Dimmesdale. Su fantasma aparece incluso en el cielo de medianoche como si el mismo cielo se hubiese contagiado de su pecado tan celosamente escondido.

Al igual que la historia de la sexualidad, este es un libro que realmente estuvo, está y estará siempre al filo del abismo.

La letra escarlata es uno de los libros básicos obligatorios a leer en la escuela secundaria en USA. Pero en mi opinión, es un libro que no gustará hasta que seas realmente maduro y educado. La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne es una novela tremendamente buena que ayuda a pensar sobre el mito romántico de origen estadounidense, mientras contemplas las reacciones de los sus antepasados puritanos de principios de 1600. Plantea preguntas sobre la religión y el pecado, doble moral del patriarcado, y cómo el pasado se entreteje con el presente.

La novela comienza con un descubrimiento de cartas y manuscritos largamente olvidados descubiertos en un ático. La historia real gira en torno a Hester Pyrnne, que va a la cárcel por ser en definitiva, una mujer libre y de espíritu independiente, y de este modo, propensa a las ofensas y al escarnio público. Hester fue encarcelada porque ella tenía un asunto que por desgracia resultó ser un embarazo no deseado, y evidentemente éste se hizo imposible de esconder a la comunidad. Además, de un par de días de prisión, la pena conlleva portar una letra “A” de color escarlata en su seno, para ser marcada literalmente como adúltera. Lo malo es que su hija, Pearl, también sirve como indicador de su pecado para el resto de sus días. Desaparecido desde hace mucho el esposo de Hester, Roger Chillingworth, que había sido capturado en el frente, aparece de vuelta en el pueblo. Al ver lo que ha sucedido en los años que no ha estado, y aún reconociendo su mal, Chillingworth decide ocultar su verdadera identidad y a escondidas descubrir la verdad sobre el hombre con el que su mujer se acostó en su ausencia. El amante de Hester es finalmente revelado, y una buena parte del libro gira en torno a su intensa degradación.

Aunque el formato técnico de la novela es la narrativa directa, continúa de vez en cuando con algunos descansos que se explican con el tiempo. Aún así la tensión se sigue manteniendo y de una forma u otra, quieres que los indeseables de esta historia paguen hacia el final del libro; sí o sí.

Es un título recién reeditado por Editorial Valdemar para su edición de bolsillo. Un novela indispensable para los amantes del género. Una historia donde se representa el deseo y el pecado en su punto culmen. Donde el mal es el hombre y el deseo corrompido la mujer…, a ojos de los conservadores de la época, claro.

La letra escarlata mira a las normas sociales. Además, de una historia que pudo haber ocurrido, es un titulo ideal para su estudio académico. Múltiples interpretaciones, sugerentes ideas hoy en día casi revisitadas…, las consecuencias de nuestros actos.

Una experiencia de lectura rica en cultura popular a más no poder.

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