Reseña: Dejen morir antes de entrar, de VVAA

dejenmorirantesdeentrarAntes de empezar a leer esta antología, no me quedaba muy claro el título. Ahora, sí. Porque es preferible morir, a vivir o en entrar en alguno de los “lugares cerrados”, tema en común en todos los relatos. Este año parece, aunque aún no llevemos mucho, que será un gran año “antológico”, y aquí hay un claro ejemplo de ello. Una excelente antología que me ha tenido enganchada durante días. Lo he pasado mal, peor, fatal y lo siguiente. Porque si terminas de leer un relato y te deja “fuera de juego”, no hay que bajar la guardia para nada, porque el siguiente, quizás te noquee por completo. Hay relatos para todos los gustos. Todos te lo hacen pasar mal, pero algunos, son “heavys” totales. Uno brutal, que aún ronda por mi cabeza…, bueno, a ver si adivináis cuál es.

Imagino que esto ocurre cuando un puñado de mentes retorcidas (desde el cariño, ¿eh?), deciden presentarse a un concurso. Lástima que no estén todas las historias participantes de la antología, pero es lo que tienen los concursos. Así que ya sabéis, si queréis, de verdad, pasar miedo y algo más, esta antología no defrauda para nada. Dejen morir antes de entrar, consta de 33 relatos, todos ellos con un tema en común: transcurren en “lugares cerrados”.

“El aullido del viento”, de Jordi Noguera de Gea: Una casa aislada en el desierto. Un matrimonio y un terrible suceso.

“Dejen morir antes de entrar”, de Tomás Rubio Pérez: ¿Qué esconde la “Boca del infierno” en sus profundidades?

“Se arrastran en la oscuridad”, de Juan José Díaz Téllez: Kevin permanece encerrado en una casa abandonada. Pero no está solo en la oscuridad.

“Difícil elección”, de Carlos J. Lluch: Seguir encerrado en su piso, o enfrentarse a las sombras. Qué decidir.

“Escoria”, de Rubén Ibáñez González: En una mazmorra se pudren 7 hombres. Un sacrificio podría salvarlos.

“Partes de mí”, de Oscar Navas: Un hombre está atrapado en una jaula por su demente hija.

“Lunática”, de Miguel Ángel Chamizo: En un psiquiátrico, los enfermos se convierten en “sanos” y los “sanos” en enfermos. La luna…

“La niñera”, de Javier Rodríguez Blanco: Teresa se queda encerrada en una casa cuidando a un niño muy especial.

“Cámara frigorífica”, de Julián Sánchez Caramazana: Ella guarda en su cámara frigorífica una carne muy diferente para unos clientes muy diferentes también.

“Mad Men”, de Francis Novoa: Un chico, atado a una silla en una habitación, escucha a un mendigo hablar de la horrible competencia en el mundo.

“Castigo”, de Marta Junquera: Clara odia trabajar en la pastelería que fue de su padre, pero pronto descubre que ese era su castigo.

“Soy lo que soy”, de José Antonio Reyero Chamizo: En un abandonado almacén, un grupo de mendigos caen en manos de alguien que descubrirá sus demonios.

“Cesspool People”, de Javier Fernández Bilbao: Una mala crítica de un libro lleva al responsable al terrible pueblo imaginario de la novela.

“Padre Nuestro”, de Manuel Sánchez Ramos: Unos atracadores entran a robar en una iglesia ignorando a quiénes rezan allí.

“Fuera de servicio”, de Yolanda Camacho Sánchez: Encerrada en un metro cuyo destino es: “fuera de servicio”.

“La casa de los espíritus”, de Tony Jiménez: Una chica despierta en una casa extraña. Pero no está sola.

“La salida”, de Tamara López Ruiz: Daniela queda atrapada en un telesférico mientras ve como un extraño hombre va matando a sus amigos.

“Retorno a Crossfaith Manor”, de Cristina González Béjar: Emily regresa a su antiguo hogar donde descubrirá un secreto familiar espeluznante.

“Palomitas de maíz”, de Guadalupe Eichelbaum: En una pequeña nave industrial, un hombre piensa suicidarse enterrado en palomitas de maíz.

“No antes”, de Javier Trescuadras: Soniére sufre una maldición: toda su vida gira en torno al número 13. Si no es así…

“Audiencia”, de Rakel Ugarriza Lacalle: Gina presenta un programa llamado Dulce venganza.” Y aparte de dulces, terribles.

“La Jauría acosada”, de Beatriz Troitiño Sánchez: Unos amigos despiertan encerrados en una vieja alcantarilla. Pronto descubren que no debieron burlarse de alguien muy especial.

“El autoestopista”, de Antoni Serra Vidal: Gael sube al coche de una desconocida, pensando en cómo disfrutará torturándola.

“El refugio”, de José Manuel Lara Briones: Kira y su novio se pierden y llegan a un refugio donde pasó algo terrible.

“Panamera”, de Marc Sabaté Clos: Un hombre queda atrapado dentro de su increíble y maléfico Porsche.

“El ángulo muerto”, de Manuel Caballero Mateos: Los fantasmas. Un faro. La doctora Jekyll y sus terribles asesinatos.

“El miasma”, de Sandra Monteverde Ghuisolfi: Un libro de Lovecraft lleva a una muerte horrible a su lector.

Extras:

“En Busca de Dios”, de Ana Vivancos. Ganadora de la segunda edición: En una nave espacial, sus tripulantes van en busca de Dios.

“Larvas negras”, de Rubén Ibáñez González. Segundo premio en la segunda edición: En un baño de caballero, cuatro personas están encerradas. Unas larvas negras salen del cuerpo de los humanos.

“Nada más por ver”, de Luis Guallar. Tercer premio en la segunda edición): Un grupo de extraños ancianos van en un autobús, cuando parece que el mundo se acaba.

“La puerta 21”, de Yolanda Camacho Sánchez. Ganadora de la primera edición: Una vecina extraña se aparece en su casa varias veces. Pero según los vecinos, nadie vive en esa puerta.

“La recepcionista”, de José Luis Ordóñez. Segundo premio de la primera edición: Nerea se hospeda en un hotel con una extraña recepcionista. Un hotel donde su habitación huele de un modo muy raro. Pronto adivinará por qué macabro motivo es así.

“El horror oculto”, de Manuel Caballero Mateos. Tercer premio de la primera edición: En una antigua mansión, un libro maldito y un ser abominable esperan a sus víctimas. Una salvará para contarlo todo.

Una excelente y completa antología, con relatos para todos los amantes del terror. Con multitud de registros y que hará las delicias de los más exigentes. Eso sí, espero que este sea el primero de futuras antologías. Entrad, lectores, a esos lugares cerrados llenos de horror. Vosotros que podéis.

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