Reseña: Los ojos de Dios, de Miguel Aguerralde

losojosdediosCualquiera que me conozca sabe que me gusta mucho como escribe Miguel Aguerralde. Me parece uno de esos talentos por descubrir y explotar, sinceramente. Recomiendo a cualquiera que me escuche su novela Última parada: la casa de muñecas, de la extinta 23 escalones, y también su novela Z Caminarán sobre la tierra. La primera es un thriller con parte slasher y con un personaje que desborda carisma por los poros (y al que rendí homenaje en El cuarto jinete: Destrucción Masiva) y muestra a Aguerralde como un escritor directo, cruel y con un gran manejo del ritmo. La segunda porque, además de confirmar lo dicho, es una fantástica novela de aventuras que podría haber escrito Clive Cussler, o incluso Spielberg. Indiana Jones con zombies. Divertida y frenética, como debe ser cualquier obra que busque entretener a lo grande.

En fin, como buen completista que soy para con los autores que me gustan, me hice con un ejemplar de Los ojos de Dios, una de sus primeras novelas, y la devoré en cosa de tres días (algo sencillo ya que es bastante corta). Vaya por delante que os costará encontrar esta novela, de hecho no sé si es posible hacerlo, casi mejor que sea el propio autor el que os diga si estáis interesados.

¿Qué encontramos en Los ojos de Dios?

Ambientada en Madrid, la novela comienza presentando a sus protagonistas en una sucursal bancaria. La ciudad está en plena ebullición debido a un eclipse y al anuncio de un evento que tendrá lugar en la céntrica Plaza del Sol, montado alrededor de la enigmática figura de Siam, un nuevo… ¿profeta? ¿Mesías?… líder de un culto que tienen enfervorizada a gran parte de la población. Un culto que se ha extendido como una epidemia, como un virus, y cuyos seguidores hacen oídos sordos a cualquier voz que les lleve la contraria. Hay que adorar a Siam.

Solo que el evento es… extraño.

Y acto seguido se desata la guerra. Entre militares y un grupo armado no identificado. Vuelan las balas y los morteros, hay heridos y muertos, corre la sangre y la gente huye despavorida buscando la protección del metro.

Y ya está, no digo más. A partir de aquí es toda vuestra. Solo diré que he notado en esta novela alguna carencia que Miguel Aguerralde ha ido puliendo con el tiempo. Su estilo sigue siendo ágil, la novela tiene puntos que resultan muy entretenidos, pero por ejemplo los diálogos son menos naturales que en sus otras novelas, sin llegar a ser un lastre. La prosa está menos depurada, tal vez también porque la trama lo exige en parte (hay que pensar que juzgo el libro como el lector que soy, esto es, adulto, y Los ojos de Dios creo que está enfocada a un público juvenil) y los personajes no están tan llenos de matices como en Última parada o Caminarán sobre la tierra. Leer este libro después de haber leído otras obras del autor es como dar un paso atrás. Lo cual habla bien de él, porque demuestra que ha ido creciendo con sus novelas. Pero respecto a la historia, es disfrutable. Lo que cuenta es enigmático, entretenido y picará la curiosidad del lector en más de un momento del recorrido.

Eso a Miguel siempre se le ha dado bien.

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