Reseña: Mustang, de Jesús Gordillo

MustangMe ha dejado estupefacto leer Mustang (Libralia, 2014), la última novela de Jesús Gordillo, un escritor pacense cuyos pasos llevo siguiendo muy de cerca desde hace unos años. Había leído varios de sus relatos publicados en diversas antologías. Me encanta su prosa, sobre todo por la cantidad de metáforas de las que hace uso el autor. A la par, me encuentro con frases ingeniosas, ideas que comparto, lo que hace que la lectura sea muy fluida y las palabras pasen por mis retinas sin pausa, llegando hasta el final sin apenas darme cuenta de haberlo hecho.

Muchos autores están surgiendo en estos tiempos de crisis que asolan nuestro país. La mayoría son desconocidos para los lectores, pero no por ello exentos de calidad. Y, aunque a casi nadie parece importarle tales cuestiones, (no nos gusta arriesgar y pagamos por autores consagrados o, si nos aventuramos con alguna publicación, ha de ser la de una novedad de una conocida editorial), yo, como lector compulsivo que soy, me he encontrado con nuevos autores que tienen mucho que ofrecer, amenas proposiciones, innovadoras ideas… Jesús Gordillo es uno de ellos. Y espero que su actividad creativa no cese y que aquellos que amamos la Literatura podamos seguir disfrutando de cada una de sus obras, rellenando nuestras pausas (entre lectura y lectura de novelas) con recuerdos de sus escritos.

Mustang es un hombre misterioso que posee una habilidad especial. Dotado con un don que ni él mismo comprende, y que lo hace convertirse en un fiel amante del peligro cuyo cónyuge se llama Problema, es un tipo con un porvenir muy poco brillante, condenado a vagar sin rumbo, carne de cañón y eterno sirviente del bando erróneo.

Cuando cumplió nueve años perdió a su madre y poco tiempo después a su padre. Sin familiares que cuidasen de él, Mustang es internado en un orfanato. Es en este lugar donde conoce a Carlos Santos, un niño problemático que se convierte en su mejor amigo después de un peligroso suceso. Y es en ese preciso instante donde dan comienzo sus primeras fechorías, siempre al lado de su confidente y leal compañero y pese a la atenta supervisión de Justo Lento Rodríguez, un meticuloso y calculador sacerdote que hace las veces de mentor.

Han pasado algunos años, la guerra civil ha estallado y los dos amigos están en el frente, combatiendo contra el enemigo. Santos lo hace con su mejor arma: la capacidad de liderazgo, mientras que Mustang hace uso de su virtud: sus piernas. Las extremidades inferiores lo han sacado de problemas en más de una ocasión, pues poseen una velocidad que escapa a la comprensión humana, ese es su talento, su don… y tal vez su perdición.

Un acto heroico durante la batalla lo conduce hasta la puerta de la oficina del capitán que, ante su sorpresa, no es otro que Lento, el sacerdote del orfanato, quien le ofrece trabajar para él, una oferta que Mustang no puede rechazar.

Entrenado y supervisado por Jesús Salazar, la mano derecha del capitán, Mustang consumará actos de los que nadie se sentiría orgulloso. Confuso y harto de vagar por el mundo cometiendo traiciones, decide tomar sus propias decisiones, consciente de que esto puede costarle la vida…

Mustang es una novela con muy pocos personajes y dividida en tres actos. Los acontecimientos más cruciales de la misma son las decisiones que debe tomar el protagonista principal a lo largo del desarrollo del argumento. Momentos que, gracias a su valor (y a su habilidad) añaden a este thriller la dosis de acción adecuada para que no puedas dejar de leerla.

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