Reseña: Noche sin paz, de Seth Grahame Smith

Noche sin paz - Seth Grahame SmithCierro Noche sin paz y mi primer pensamiento es: Jodxx$%&.. qué libro más difícil.

No me malentendáis, no es un libro de léxico complicado, no me refiero a eso. Lo que quiero decir es… Seth Grahame Smith ha creado una novela complicada de catalogar. Vaya por delante que estamos ante una novela de aventuras con unas dosis de acción importantes. Pero es que también es religiosa, entre comillas, porque narra el nacimiento de Jesús… desde un prisma peculiar. No sé si irreverente, seguro que hay quien dice que sí tal y como hubo quien dijo que La vida de Brian era irreverente. Bueno, pues Noche sin paz es como La vida de Brian pero sin humor y con acción.

Para empezar, el protagonista de la historia es Baltasar (los niños de mi generación siempre hemos sabido que Balta era el más guay de los reyes magos, así que nada nuevo bajo el sol), pero el Baltasar de esta historia no tiene nada que ver con reyes, y tampoco con magos. Es un ladrón, uno que pone en jaque al imperio romano con cada golpe que da, un ladrón que no duda en mancharse las manos de sangre (romana) si las circunstancias lo requieren. Huelga decir que Gaspar y Melchor tampoco son trigo limpio.

Y así, las circunstancias de su llegada al pesebre donde María y José están teniendo a su primogénito, no se producen exactamente como nos han contado toda la vida. José empuñando una hoz y tratando de echar a los intrusos del pesebre, los falsos reyes magos que en realidad buscan refugiarse dándole un puñetazo en la boca y amenazando con matarles a los tres… la secuencia es tan inaudita que la lees con los ojos abiertos de par en par.

Ah, y Melchor, Gaspar y Baltasar burlándose de José por haberse creído que María quedó embarazada por obra divina… Un puntazo.

Los personajes de esta novela están muy bien construidos. De María con su fervor religioso a Poncio Pilatos con su ambición o Herodes con su odio. Pero el mejor, sin duda, Baltasar. Es un personaje fundamental en la novela y se nota que Seth Grahame Smith quería que fuera un héroe clásico, pero con aristas y claroscuros. Uno que, por cierto, utiliza para darle un par de puñaladas traperas a las Escrituras.

No puedo dejar de comentar algo que me resulta curioso. Al leer la sinopsis de la contraportada, la última frase dice “una novela que hará las delicias de los seguidores de Juego de Tronos”. Bien, es puro marketing, del tipo de mencionar una saga famosa para pillar cacho, permitidme la expresión. De Juego de Tronos, Noche sin paz no coge nada, más que, tal vez, la idea de las recepciones de Herodes en esa sala que sí, inevitablemente recuerda al trono de hierro. Y que hay un mago. Pero ya. Lo importante, sin embargo, es que la novela de Grahame Smith no necesita de esas comparaciones. Es lo suficientemente divertida y entretenida como para valerse por sí misma sin necesidad de recurrir a otras historias.

Porque sí, escondida bajo esta cubierta de fábula irreverente se encuentra una trama de aventuras que podríamos ver en las pantallas de un cine en cualquier momento. Espadas, peleas a sangre y hierro, ejércitos romanos a la caza de tres intrépidos forajidos que acaban convirtiéndose en niñeras de un niño muy especial, y un viaje de huida al desierto que es el principio de muchos problemas. Una novela a no perderse, la verdad.

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