Reseña: Un fantasma en Villa Florita, de Pepa Mayo e ilustrado por Aina Albi

unfantasmaenvillafloritaSe podría decir que Un fantasma en Villa Florita es una obra 100% barcelonesa, pues tanto su escritora, Pepa Mayo, como su ilustradora, Aina Albi, así cómo la editorial encargada de su publicación, Tyrannosaurus Books, pertenecen a dicha localidad.

Es una historia de terror dedicada a los jóvenes lectores, recomendada a partir de los ocho años. Tal vez por esta razón me ha recordado a la serie Pesadillas de R.L Stine o a Los tres investigadores, la clásica colección de novelas juveniles que publicó Alfred Hitchcock y que fue la culpable de despertar mi curiosidad por el mundo de la literatura más allá de los cómics o de pequeños cuentos ilustrados. Creo que me recuerda a estos libros porque en Un fantasma en Villa Florita también son tres los niños que investigan la aparición de un fantasma en casa de su abuela.

En mi opinión es un acierto que Pepa Mayo haya escrito una historia de miedo para los más pequeños, eso sí, en forma de aventura, para que se les haga más amena la lectura. Es importante porque el miedo está presente a muy tierna edad y en algún momento hay que afrontarlo, enfrentarse a él, cara a cara, para poder salir victorioso. Y su publicación es un gran acierto de la editorial Tyrannosaurus Books, que no solo saca a la luz novelas terroríficas destinadas a los adultos, además apuesta por este género entre los peques, para que ellos también lo disfruten. La historia engancha, es de muy fácil comprensión y entre sus páginas podemos encontrar muchísimas ilustraciones, algunas con ligeros toque de humor que harán la delicia de sus hijos.

Un fantasma en Villa Florita está narrado en primera persona por Mario, un niño de diez años que está acompañado por su hermano Guillermo y su prima Patricia. Los tres niños van a pasar unas vacaciones inolvidables en casa de su abuela María, poco antes de que vuelvan al colegio. Apenas llegan a la mansión, los tres niños se sienten tristes, pues no deja de llover y esto les imposibilita salir a jugar a la calle con sus bicicletas. Su abuela, apenada por sus nietos, decide contarles una historia, pero no historia cualquiera, sino la historia de Petra, una antigua cocinera que desapareció misteriosamente de su casa cuando trabajaba para la familia y cuyo fantasma recorre desde entonces todos los rincones de su hogar. Los chicos, fascinados por la historia, deciden investigar el suceso y descubren que en el sótano se hallan algunas de las respuestas a la misteriosa desaparición de Petra, pero cuando están a punto de resolver el caso su primo Andrés, a quien todos detestan por ser un empollón y un engreído, viene de vacaciones unos días a la mansión de la abuela María. Harto de las cursiladas de Andrés, los niños deciden darle un escarmiento: tratan de asustarle con la historia de Petra, la cocinera. La broma dará un giro en el argumento, con un final sorprendente, abierto, que a sus hijos les encantará. Una historia de terror cargada de aventuras, con muchas sorpresas. Unas vacaciones inolvidables para la familia Ochoa. Y lo más importante: con risas garantizadas.

2 comments

  1. Pepa Mayo dice:

    Muchísimas gracias por este pedazo de reseña Óscar me alegra que te haya gustado tanto, y que la novela te haya llevado a tus años de infancia.

    • Oscar dice:

      De nada, ha sido un placer hacer la reseña y encontrarme con viejos recuerdos del pasado. El mayor placer que se le pueda dar a un lector es hacerle volar su imaginación. Misión cumplida!!!

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