Reseña: Los doce, de Justin Cronin

Los DoceEsta segunda parte de una de las trilogías que más están dando que hablar en los últimos tiempos, al menos en cuanto a género de horror se refiere, empieza desde el Año Cero, es decir, desde el primer brote viral que dio origen a una nueva raza en el planeta. En esta ocasión, lo veremos desde el punto de vista de otros personajes que en la primera parte, titulada El Pasaje, no tuvieron demasiada repercusión, o al menos estaban un poco más escondidos.

Por un lado, acompañaremos a Lila Kyle, una médico que nos confundirá con sus decisiones, en un principio acompañada por Lawrence Grey, un conserje con quien experimentaron en el Proyecto Noé. Por otro, conoceremos a nuevos personajes como Bernard Kittridge, el último superviviente de Denver, un valiente soldado que se cruza en su camino con April, una adolescente que cuida de Timothy, su hermanastro, y que han sido rescatados por Danny Chayes, un joven con un ligero retraso que  conducía el autobús escolar antes del Apocalipsis.

Todas estas historias tienen lugar en el presente, tan solo cinco años después de la primera parte, pero al igual que sucediera con El Pasaje, Los Doce no es una novela lineal, hay varios saltos en el tiempo. Nos lleva, por ejemplo, al futuro, al año 97 después de que el virus se propagara, justo donde quedamos abandonados a su suerte a los personajes con más peso de esta lectura: Amy, Peter Jaxon, Alicia Donadio y compañía, quienes continúan la búsqueda de las doce personas que fueron convertidas en virales en el proyecto Noé, un experimento militar que salió mal. Para que el mundo esté a salvo, estos doce sujetos han de ser sacrificados.

Los Doce, publicada por Umbriel, es una novela de ochocientas páginas, por lo tanto con muchos personajes. Lo más importante es que no hay ninguno que esté de relleno, todos tienen algo que decir. Por ejemplo, Lucius Greer en este volumen es un prisionero que tiene el don de la videncia, o Lawrence Grey, el conserje del que hemos hablado hace un instante, es ahora una persona con remordimientos y ve ante sí la posibilidad de arreglar sus errores del pasado y conoceremos un poco de la vida de Anthony Carter, el viral número doce.

También destaco la atmósfera que crea Justin Cronin, pues son lugares muy bien descritos, diferentes y curiosos como un complejo agrícola, una empresa de refinería, un orfanato, el cuartel general del ejército de la República de Texas o un lugar al que llaman la Cúpula, donde la División de Armas Especiales mantienen retenidos a varias personas para su investigación. Por alguna razón esta parte me recordó a un fragmento del libro Apocalipsis, de Stephen King, donde uno de los protagonistas de la novela es retenido en un centro para ser investigado del virus de la gripe que está causando la muerte a la población.

Esta es la trilogía que todos recomiendan, no solo autores de la talla de Peter Straub o Stephen King, también ha sido laureada por The New York Times o The Guardian y otros periódicos de primera línea en Estados Unidos. En España, El País, Qué Leer o Cambio 16 la han puesto por las nubes, pero lo más importante es la reacción del lector, sea del país que sea, y la trilogía de Justin Cronin está siendo recibida con muy buenas críticas. El próximo año se publicará la tercera parte, llevará por título The city of mirrors en su edición americana, será la última parte de una trilogía de la que no tengo ninguna duda de que será adaptada. El desenlace está muy cerca… y tan lejos a la vez.

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