Archive for agosto 2013

Reseña: Blue Estate. Conservas, de Viktor Kalvachev, Osborne, Valley, Ciprés y Nathan Fox

BlueEstateConservasBlue Estate es sin duda otra nueva joyita de cómic americano publicada por la editorial Dibbuks. Es todo un acierto traer al público de este país esas tan destacables novedades que Image Comics está publicando al otro lado del Atlántico con gran éxito. Un buen material de viñetas de género negro que está llegando poco a poco a nuestro país y que se hace tan indispensable de leer como esos tan marcados productos que le han dado en toda la frente al lector ocasional como Criminal de Ed Brubaker, The Last Days of American Crime de Remender o Ladrón de Ladrones, de Robert Kirkman. Blue Estate Vol.1: Conservas cuenta con un argumento más que atractivo y unas portadas alucinantes, sorprendentes, como hace años que no veía. El tomo que reseñamos hoy es el primero de tres volúmenes, una trilogía que ha finalizado en USA y que ha aportado a los autores una gran aceptación y exigencias de más material en breve. Tanto ha gustado este tejemaneje que Viktor Kalvachev ha brindado al público, que le valió tres nominaciones en los pasados Premios Eisner.

BlueEstate4Blue Estate. Conservas cuenta con un guión duro, algo onírico, pero lleno de acción a raudales. Recuerda bastante a la querida Pulp Fiction de Tarantino en ese sentido. Las escenas se van solapando poco a poco al final de la tragedia. Sí. Porque estos personajes va relamiendo la tragedia como si el filo de un cuchillo de cortar jamón se tratara. Ésta es la fuerza de Blue Estate, nunca sabes cuando vas a dejar de sorprenderte. Aquí vas a encontrar policías corruptos, mujeres fatales, capos gordos, detectives insensatos y prostitutas que te rebanan el cuello si le debes un centavo. También actores corruptos, mafia y tensión constante respirada en un verde-gris ambiente de Los Ángeles. Una ciudad donde de día brilla el sol y huele a mar pero en cuyas altas horas de la madrugada se vislumbra lo peor del ser humano.

BlueEstate2Sinceramente, poco deseo desvelar de su trama porque perdería bastante y quitaría la gracia a los ignotos. Aún así, os puedo decir que Blue Estate. Conservas es la historia de un detective privado fracasado e inepto que no ha conseguido deshacerse de la sombra de un afamado padre policía. Aunque su vida cambia de la noche a la mañana cuando tiene un encuentro con una estrella de cine de serie B, cuyo trajín de circunstancias empieza a arrastrarle por un sinfín de hechos truculentos… Y esto depara en lo dicho: es mejor pasar por Blue Estate sin saber que es lo que te espera. Hablar de su argumento es lo mismo que si alguien intenta contarte la mencionada Pulp Fiction. ¿Por dónde empezar?

BlueEstate3Kalvachev es un auténtico desconocido aquí. En USA publicó hace tres años una novela gráfica llamada Pherone que muchos compararon, en el buen sentido, con Sin City de Frank Miller. Kalvachev se ha rodeado de un magnífico estudio donde entran profesionales de los pies a la cabeza como Andrew Osborne, Robert Valley, Toby Ciprés o Nathan Fox. Un excelente equipo creativo de guionistas y dibujantes que van a dar mucho que hablar en años próximos. Sobre todo, por la originalidad con que van tratando el noveno arte.

Blue Estate es acción, seducción y escenas que te abofetean dentro de un mismo cómic. Por supuesto, la policía no sabe nada de esto.

Reseña: El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas, de Darío Vilas

elhombrequenuncasacrificabaBrutal. Sin contemplaciones, sin compasión y sin rodeos. Una novela muy directa sin demasiados giros en el argumento excepto algún que otro flash back. Con un lenguaje visceral y grosero, pues así son los personajes de esta novela, gente sin escrúpulos capaces de cometer los actos más impuros que os podáis imaginar. Marquitos Laguna es, en apariencia, un granjero ejemplar y tranquilo, pero puedo asegurarles que tras esa inocencia de más de dos metros de altura (que hace que llamarle con este diminutivo sea algo incomprensible entre los vecinos de la isla de Simetría) se oculta una especie de Hannibal Lecter español. El desequilibrado gigantón ocupará a partir de ahora un lugar importante entre mis asesinos favoritos. Los escalofriantes sucesos que ocurren en el sótano de su apartada casa están muy bien detallados, sin pudor. Un acierto, sin duda.

A mí personalmente me encanta el título, es una metáfora que refleja con claridad lo que vas a encontrarte en sus páginas, ya lo iréis descubriendo en la lectura.

El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas es una novela de terror más bien cortita: no llega a las doscientas páginas. Se trata de la cuarta publicada por el escritor gallego hasta la fecha. La leí en menos de un día y no fue debido a su extensión, (aunque también tiene algo que ver, obvio), sino más bien porque Darío sabe jugar con las palabras y en todo momento me pareció muy entretenida, casi ni me di cuenta cuando llegué al final y cerré el libro. He de reconocer que tuve que hacer un alto en el camino, abandonar la lectura durante un breve instante para saber lo que era un Onryo. Por suerte, documentarme sobre este espíritu japonés no me llevó mucho tiempo y pude seguir disfrutando de la lectura hasta su conclusión.

Como he dicho, es breve, pero muy intensa. En mi opinión, refleja a la perfección lo que se esconde detrás de los hombres y de las mujeres de apariencia normal, casi diría de comportamiento ejemplar. Permitidme advertiros de que no es apta para personas sensibles. Si no os gusta la sangre, el sexo duro o el lenguaje despectivo, búsquense otra pareja de baile, pues esta os pisará los zapatos nuevos en numerosas ocasiones. Pero, por el contrario, si adoran este tipo de cosas, esta debería ser su próxima lectura y os garantizo que acertaréis en la elección.

El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas es la primera publicación de la editorial Tyrannosaurus Books en su colección Dirt. Vendrán muchas más después, no tengo ninguna duda, pero ya se sabe que la vela que va delante es la que alumbra. Lo que no me cabe ninguna duda es de que el camino estará muy bien iluminado con este excelente trabajo de Darío Vilas y de que Tyrannosaurus Books es una editorial joven que goza de muy  buena salud. Esto es  debido a la gran calidad en la selección de sus trabajos publicados. Ya casi leí todos sus libros en cuanto a género fantástico se refiere y, con toda sinceridad, no dejan de sorprenderme con cada nuevo título que ve la luz. Os puede afirmar que espero el siguiente como si de una publicación por entregas se tratase.

Reseña: El gran Gastby, de Scott Fitzgerald

elgrangatsbyScott Fitzgerald (1896-1940), es uno de los grandes escritores de la literatura norteamericana del siglo XX. Es un autor que escribió novelas, relatos y guiones para cine y que le tocó vivir tanto en lo personal como en lo vital una época convulsa y cambiante, marcada principalmente por la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión de los años treinta. De las cinco novelas que escribió, la última (“El último magnate”) a título póstumo, las dos más famosas y más reconocidas mundialmente son “Suave es la noche” y “El gran Gastby”.

“El gran Gastby” (1925) es una obra que se encuadra en una época muy concreta dentro de la historia de los Estados Unidos, los locos años 20, Fitzgerald cuenta una  historia de desamor sumergiéndonos en una amalgama de suntuosidad, baile y excesos de alcohol, donde la fiesta no parece tener final, en un ambiente donde la superficialidad y la falta de valores morales es el idioma común para poder desenvolverse y progresar en la escala social. El protagonista-narrador es Nick Carraway, un recién licenciado aspirante a escritor que se muda, con el dinero de su tío, al barrio adinerado del West Egg (NY); se convierte involuntariamente en vecino de Jay Gastby, propietario de una mansión donde de manera continua se celebran grandes fiestas. Durante la primera mitad del libro, Gastby es como un fantasma, un mito, un ídolo epicúreo del que todos hablan y admiran pero nadie sabe realmente quién es o de donde viene. Carraway nos relata el entorno y los personajes como si fuésemos un invitado más, a través de profundas sentencias y magistrales diálogos. La sutileza y el subtexto en las conversaciones dentro de un ambiente de manifiesta superficialidad, egoísmo y miedo a la soledad, se entremezcla con la crudeza del ser humano que ha llegado al meridiano de su vida y sigue vacío: son jóvenes que buscan el placer y la prosperidad económica y que a su vez se encuentran profundamente desorientados espiritual y vitalmente. Fitzgerald retrata como nadie el hastío existencial de seres jóvenes y condenados por la propia miseria moral de su existencia o sentido de su vida. En este sentido Gastby, en la sombra en la primera parte del libro, es el mago de Oz adorado por todos y  por el cual su viaje de placer a ninguna parte tiene sentido.

En la segunda parte, ya nos expresa lo que será una gran y trágica historia de amor, en la que Gastby se conforma como uno de los personajes más complejos e interesantes de la ficción literaria del siglo XX. La prosa de Fitgzgerald, aunque algo lenta en ritmo al principio, se convierte en un auténtico placer de sensaciones y descripciones para el lector tanto de ambiente como de personajes; agudo y fino como un aguijón, traza estocadas que sintetizan no sólo las miserias de hombres y mujeres, sino a toda una época y modo de vivir y pensar: es la gran bacanal, la última fiesta antes de la hecatombe en forma de crisis económica y guerra mundial. El autor deja un gran halo de melancolía en forma de antihéroe solitario en el propia jungla de la sociedad, una sociedad que estará dentro de pocas décadas a punto de transformarse en ese monstruo económico y materialista que absorberá a todo occidente y que en Gastby simboliza la primera y más bella y triste víctima.

Scott Fitzgerald es un autor que debe ser leído, tanto para los que ven la literatura como un ejercicio de estilo, como los que la ven como un medio para expresar las contradicciones del ser humano del siglo XX. Asimismo, es una estación de parada obligatoria que hay que visitar y disfrutar para todo aquel que pretenda o presuma de ser escritor.