Reseña: Joyland, de Stephen King

No es nada fácil reseñar al maestro. Y lo es aún menos cuando lo hace el organizador del festival de cortos basados en sus cuentos, los llamados Dollar Babies. Por eso trataré de dejar a un lado mis sentimientos, habida cuenta de que es el autor que, por decirlo de alguna forma, “me da de comer” y seré honesto con la novela. Pero que quede claro que soy de ese tipo de fan que compraría hasta la lista de la compra del señor King y si, en la misma, los productos a adquirir fueran para una comida determinada determinado y advirtiese que no apuntó alguno de los ingredientes, simplemente diría que a él el plato le gusta así. Y Random House Mondadori ha sido la editorial que ha apostado fuerte por esta excelente obra del inconfundible maestro del terror, a la altura (para un servidor incluso por encima) de ilustres como Poe o Lovecraft. Esta es una historia que habla, sobre todo, de la madurez de Devin Jones, el personaje principal de la historia.

Joyland es una novela de suspense que a buen seguro se convertirá en un superventas, algo que a estas alturas cualquiera podría adivinar, pues sabido es que el de Maine convierte en oro todo aquello que toca, en mi opinión no es lo mejor que ha escrito tampoco de lo peor, no se asusten. A mi me parece una gran historia, con buenos personajes, tal vez el punto fuerte en las obras de King, y una increíble y distinguida narración, por ese motivo quiero invitaros a que la leáis, pues es un libro que cualquier otro escritor hubiese deseado publicar con su nombre. Además cuenta con el acierto de que en estas fechas la mayoría de nuestras localidades están de fiesta, de esta manera es muy fácil meterse de lleno en la narración, casi podemos oler el aroma del algodón de azúcar, las palomitas o los churros o montar en alguna de las atracciones de la feria.

Para recuperarse de su ruptura y afrontar una nueva vida, Devin Jones se refugia en su habitación con la compañía de la famosa novela de Tolkien, titulada El señor de los anillos y la música de The Doors, pero tan solo se trata de una crisis muy común entre adolescentes de veintiún años y pronto consigue trabajo como feriante en el parque de atracciones de Joyland, en Carolina del Norte. Allí, hace ahora cuatro años tuvo lugar un brutal asesinato en la Casa del Terror. Linda Gray entró en la feria con su novio y terminó con la garganta rajada. Aparte de una camisa ensangrentada y un par de guantes, la policía no encuentra al asesino. El cadáver fue hallado al día siguiente y las cámaras de video del recinto no consiguen ofrecer una toma que delate al culpable, tan solo se sabe que tiene tatuado un pájaro en su brazo derecho.

Para Devin Jones, 1973 es un año muy importante en vida, como así nos lo hace saber veinte años después, cuando nos narra la historia de cuando trabajó en Joyland, la pérdida de su virginidad, sus dos actos heroicos en el parque de atracciones, donde salva la vida a dos personas. Pero también es una historia de una obsesión: tratar de hallar al culpable del asesinato de Linda Gray. Para ello cuenta con la ayuda de Mike, un niño con distrofia muscular de Duchenne, al que los médicos le dan poco tiempo de vida. Este niño parece tener capacidades especiales que serán de vital importancia en la resolución del crimen.

No es la primera vez que King nos cuenta una historia sobre un parque de atracciones, ya lo hizo antes con un relato inédito cuyo título es “Skybar” o con el más reciente “Riding the bullet” (Montado en la bala). Personalmente opino que Joyland es la más ambiciosa de las tres, en ella, King nos sorprende con una gran historia que habla de hacerse mayor, de tomar decisiones. Y lo más importante, sobre todo para aquellos que no suelen gustarles sus finales, este os va a sorprender, aunque no sea apto para los más sensibles.

¡¡¡Aún queda rey para rato!!!

2 comments

  1. Maria Paccha dice:

    Es la novela mas impresionante de todas

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