Reseña: Pergamino, el hijo del cazador de libros, de Sergio A. Sierra y Meritxell Ribas

Pocas obras de este tipo me han gustado tanto como Pergamino. Es un libro contenedor de gran cantidad de detalles certeros y que si sabes valorar el conjunto de la obra, sabes que esta historia podría llegar muy lejos si alguien del mundo del cine apostara por ella. Posee un argumento original, trata las leyendas eslavas de un modo apasionante. Llegan al lector ignorante (como yo) y hace que te interese más por ellas. Es más, se pueden encontrar cantidad de referencias a ciertas obras, y deduzco tras las aventuras del personaje y sus encuentros y paisajes que transita, que el autor siente un gran amor por la literatura fantástica clásica.

Pergamino es un niño, hijo del bibliotecario del reino An, que a su vez es bastante conocido por ser el mejor cazador de libros que ha existido. Por situaciones del destino, el padre de Pergamino es sometido a una terrible maldición por un malvado ser que le impide disfrutar de la lectura y la palabra. Pergamino urgentemente busca una opción entre la desolación de ver sufrir a su padre; decide luchar por liberarlo y parte en busca de su enemigo, acompañado de dos compañeros: Susurramales, un diablillo librero que ayudaba a su padre en su famosa biblioteca. Y Cabrunillo, una cabra que puede hablar. Lanzados de lleno a la aventura, se van cruzando con cantidad de personajes de la más diversa índole. Pero Pergamino sobrevive a cuantas pruebas quiera ponerle el destino. Tras las páginas de Pergamino, el hijo del cazador de libros, hay una búsqueda, una lucha y un conjunto de sentimientos de odio dirigidos a un malévolo vampiro que por su cuenta, decidió cambiar la vida de un padre y un hijo. Pergamino se convertirá en un héroe después de todo pues, ¿quién no lo es si defiende a su familia por encima de todo?

Pergamino es un tomo. pero en realidad un conjunto de detalles que lo muestran como joyita del género fantástico. Se ve a leguas que es un tomo muy mimado. La historia incorpora leyendas y personajes de los cuentos eslavos que aportan bastante madurez al argumento, pero lo que lo encumbra en mi opinión, son las ilustraciones elaboradas en un porcentaje muy alto, únicamente con los tonos necesarios. Aún así, resultan envolventes como pocas. Todas, y cada una de las ilustraciones de Meritxell Ribas, te sumergen en la historia y ayudan a tu imaginación como si alguien estuviese inyectando magia a tu cerebro.

Es un libro rico en detalles, Sergio A. Sierra debe ser un devoto de grandes búsquedas al estilo de La historia interminable, virtud que comparto. En Pergamino el ritmo de lectura es bastante rápido y hace la lectura amena, de tal modo, que en ocasiones, parece como si alguien te lo estuviese «contando». A esto súmale que cada pocas páginas encontramos una de estas bellas imágenes a modo de cuadro. Pergamino es una muestra de lo que los grandes clásicos de literatura fantástica pueden aportar a nuestros autores de hoy.

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