Reseña: Flores de invernadero, de Natalia García

Estamos ante una historia que bien podría ser familiar para muchos de nosotros. Quizás por ello, desde el principio, existe una complicidad con la protagonista de la novela, Emma, que hace que su lectura se convierta en un viaje a su lado descubriendo lo que le pasa en su día a día y sus pensamientos ante situaciones o sorpresas que van apareciendo en su vida. Unas alegres y otras no tanto, que la hacen reflexionar o cambiar su punto de vista. Y estas situaciones también podemos encontrarlas en algún momento de nuestra vida o haberlas vivido ya. La verdad es que desde el principio es una historia en la que te ves de alguna manera involucrada aunque sea como lector. La protagonista transmite tanta energía y fuerza (aunque a veces esta se tambalee), que parece contagiarte en algunos momentos de la novela.

He reído, me he sorprendido, me he sentido triste, enfadada… Sientes que cuando llegas a la última de sus páginas acaba un tiempo que hubieses compartido con una amiga. Emma es una mujer vital y fuerte, madre de una hija de veinte años que se encuentra en Londres perfeccionando su inglés, y que trabaja en una agencia publicitaria. Su vida se centra básicamente en el trabajo que la tiene casi todo el día ocupada y se siente un poco sola por la marcha de su hija. Una hija que tuvo con su primer amor pero que tuvo que criar sola, con la ayuda de sus padres, cuando el susodicho desapareció de su vida al enterarse de su embarazo.

Una de sus primeras grandes decepciones.

Comparte su vida, entre otros, con Mercedes, su amiga más íntima y a la que apoya en el duro trance de quedarse embarazada. Laura, una amiga del trabajo, joven y alocada que desconecta de todo quedando con hombres por Internet. Sus padres, y en especial su madre que siempre la ha apoyado aunque ahora parece encontrarse delicada de salud y su padre encerrado en su invernadero cuidando y mimando a sus plantas y aparentemente ajeno a todo. Su vecino Alberto que cuida de su pequeña hija a la que Emma coge mucho cariño porque su mujer trabaja muchas temporadas fuera de casa. El trabajo, el fallecimiento de alguien muy querido, los problemas de las personas que la rodean, el encuentro con alguien especial y con otra persona, muy temido. Una apasionante y sexual historia con dos personajes desconocidos pero que tendrán mucho que ver en la vida de Emma…

Experiencias que van haciendo que cambie su manera de ver las cosas y que comparte con el lector que la acompaña en ese recorrido. Una novela ágil, fresca, sincera, emotiva. Como muchas veces es la vida. Una historia donde se intenta superar lo que esta nos depara y como vamos aprendiendo después de caernos tantas veces.

Quizás, sí seamos como esas flores de invernadero que necesitan de mimos y cuidados para poder crecer fuertes y lograr ser felices el mayor tiempo posible.

One comment

  1. Rosa Kovin dice:

    Lo comprare

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