He de confesar que siento debilidad por la cultura nórdica: sus guerreros valerosos (aunque ciertamente despiadados), endurecidos por una climatología extrema; sus curiosas costumbres, con esa sorprendente coexistencia en un mismo hombre del norte de facetas tan opuestas como las de saqueador y granjero; su mitología, mucho más épica e interesante desde mi punto de vista que la grecolatina; en definitiva, todo cuanto tiene relación con los famosos y temidos vikingos me ha fascinado desde que tengo memoria.
Por todo lo anterior, me resulta sumamente placentero sumergirme en la lectura de libros como este Cuentos vikingos, una obra breve pero llena de la épica que siempre ha caracterizado las sagas escandinavas. Jennie Hall recopiló hace más de un siglo diversos relatos que cabría englobar en tres bloques claramente definidos: la historia del rey Harald (unificador de y primer rey de Noruega), la de Ingolf (primer colonizador de Islandia) y, por último, las de Eric el Rojo (que fundó Groenlandia) y su hijo Leif (primer europeo en poner el pie en América).
Hall compuso un volumen narrado con un lenguaje sencillo, con un afán didáctico que motivó su uso habitual en los colegios y en el cual, al tiempo que el lector aprende aspectos fundamentales de la vida de los habitantes de algunas naciones del norte de Europa, asiste a una sucesión de aventuras, combates y viajes arriesgados que conforman un mosaico sumamente atractivo.
La combinación de elementos históricos con apuntes de leyenda resulta en una serie de relatos que resuenan como las canciones de aquellos escaldos tan apreciados por los reyes norteños. Uno casi se siente arrastrado al gran salón de algún caudillo vikingo mientras, sentado al calor de la rugiente hoguera, apura un cuerno de hidromiel y sueña con el momento en que las valquirias acudan para escoltarle al lugar que ocupará en el glorioso Valhalla.
Cuentos vikingos agradará a todo amante de la cultura de aquellos orgullosos pueblos del norte europeo, y sirve como perfecta carta de presentación de dicha cultura para quien desee introducirse en la misma por vez primera.