Reseña: Doctor Mortis, de Alfons Figueras

El Patito Editorial nos trae Doctor Mortis, un álbum de cómic mudo que me ha hecho recordar una de las mejores épocas de mi vida; cuando el terror visitaba cada librería, cada kiosco, cada rincón en el que se pusiera en un nivel alto y destacado (o al menos, mis ojos inocentes así lo veían) a cualquier tipo de lectura en el que hubiera suspense.

Tenía mucha culpa de ello la obra de Alfons Figueras, uno de los grandes autores españoles que preparaba unas contraportadas finales para ejemplares tan místicos en mi recuerdo como lo fueron Dossier Negro, Vampus, Rufus o Famous Monsters. Grandes revistas entre las que me perdí fácilmente y cuyas pesadillas disfruté como un soñador más de once años, amante de las historias de terror.

Doctor Mortis aporta una extensa colección de historietas y viñetas de humor negro que el autor realizó en la década de los setenta para Selecciones Ilustradas de Josep Toutain, y que servían de contrapunto a los relatos que, distribuidos por Warren y en menor medida por Skywald, se publicaron entonces en España bajo las cabeceras de las mejores revista-cómics de terror del momento.

Doctor Mortis comienza a publicarse con el número 1, septiembre de 1971, y lo hace de forma intermitente hasta su cierre. En este magnífico tomo que publica El Patito Editorial están presentes todas las características del tebeo de Figueras: los personajes, protagonistas y secundarios, extraídos de los frankenstein y de otros filmes de la Universal; el dibujo en blanco y negro, de fuerte carga expresionista; un corrosivo y socarrón humor negro, que no ahorra en detalles crueles propios del Grand Guignol; la ausencia total de sonido, trasunto del cine mudo, sólo roto por la onomatopeya, de la que Figueras es un maestro.

Alfons Figueras (Vilanova i la Geltrú, 1922), es uno de los grandes clásicos de la historieta española, con una dilatada carrera que se extiende desde los años 40 hasta finales del pasado siglo XX. Gran conocedor de la cultura popular de su tiempo, todas esas referencias se combinan con una maestría gráfica sin par y un personalísimo sentido del humor, para dar lugar a una de las obras más originales y diferenciadas de nuestro tebeo. Sus personajes han visto la luz en cabeceras tan importantes como Chicos, Pulgarcito o Mata Ratos, en numerosos monográficos y también diariamente en periódicos como Avui o La Vanguardia, conformando un coherente universo ficcional que se mantiene tan fresco y actual como en el momento en que fue dibujado.

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