Reseña: ¡Muérdeme!, de Christopher Moore

Tras los acontecimientos narrados en ¡Chúpate esa!, la joven Abby Normal se autoproclama “señora sustituta de la noche” en San Francisco. En el loft que ahora comparte con su “esclavo sexual” Perro Fu, la adolescente gótica custodia una escultura de bronce que guarda en su interior a sus antiguos amos vampiros, Jody y Thomas, mientras se prepara para enfrentarse a la terrible amenaza de un gato vampirizado que está convirtiendo en chupasangres a todos los felinos de la ciudad. Pero la situación le queda un tanto grande, y tendrá que recurrir a la ayuda de los policías Rivera y Cavuto, al igual que a la de los Animales, el antiguo grupo de amigos/compañeros de trabajo de Tommy. Sin embargo, todo se complicará de diversas (e hilarantes) maneras, y tres vampiros ancianos llegarán a la ciudad para eliminar todo resto de amenaza gatuna, así como a cualquier humano que tenga conocimiento de la existencia de los no muertos.

Resulta complicado realizar un resumen coherente del argumento de ¡Muérdeme! Por un lado, se trata de la tercera entrega de una serie iniciada con La sanguijuela de mi niña y continuada por la ya citada ¡Chúpate esa! Así, si bien Moore se toma su tiempo en el primer capítulo para trazar un resumen de lo ocurrido hasta el momento (algo muy de agradecer, ciertamente), haber leído las novelas anteriores es más que recomendable si se quiere extraer el máximo jugo al libro que nos ocupa.

Por otro lado, en la novela hay tantos personajes y puntos de vista distintos (incluidos incluso los de un gato vampiro y un perro entrenado para localizar cadáveres), que no es tarea fácil exponer brevemente lo que ocurre en la misma. Pero que me resulte difícil contar qué pasa no quiere decir que la novela sea confusa o compleja: es, como buena obra de Christopher Moore, un libro extraordinario que salpica con acción, romance y toques dramáticos una trama en la que el humor es omnipresente.

En la mejor tradición del gran Terry Pratchett, Moore nos ofrece con ¡Muérdeme! una nueva muestra de su enorme talento para la sátira, una novela plagada de personajes inolvidables (sobre todo Abby Normal, cuya voz en forma de entradas de blog es, sin duda, lo mejor del libro), magistralmente escrita y que se lee en un suspiro. Quien haya leído las anteriores novelas disfrutará enormemente del reencuentro con Jody, Tommy, Abby, el Emperador de San Francisco y sus “hombres”, etc. Y quien elija este libro para iniciarse por primera vez en el peculiar universo narrativo de Christopher Moore, algo me dice que no tardará demasiado en adquirir algunas de las novelas anteriores del autor norteamericano.

Y es que Moore engancha. Avisados quedáis.

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