Qué sorprendente es a veces la mente humana. ¿Cuántas veces nos ha hecho olvidar o más bien esconder en un rinconcito oculto de nuestra memoria algún suceso que nos haya traumatizado en nuestra vida?
En esto me ha hecho pensar esta novela. ¿Cuántos recuerdos escondidos tendré en mi memoria? Lo cierto es que prefiero no indagar porque lo más probable es que si al final llegara a encontrar algo, creo que no me gustaría en absoluto. ¿Cuántas veces hemos querido huir de nuestra vida o del lugar en el que nacimos y cuando al final lo conseguimos aunque hayan pasado años nos cuesta volver a ese pasado y a ese lugar? Demasiados recuerdos dolorosos como le ocurre al protagonista de esta novela. Hechos a los que tememos enfrentarnos.
En La isla de los cazadores de pájaros, la idea principal gira en torno a un asesinato pero eso sólo es la excusa para que el protagonista vuelva al lugar donde nació y creció para enfrentarse a los fantasmas del pasado. Fantasmas que tú y yo tenemos también en nuestra vida. Me encanta que un libro me haga pensar y replantearme cosas aparte de disfrutar de su lectura, a la cual me he enganchado con éste. Nunca en la vida podría haber imaginado el detective Fin Macleod que un atroz asesinato muy parecido a un caso que investigaba tiempo atrás volvería a llevarle, después de dieciocho años, a la recóndita y asfixiante isla escocesa donde nació.
Derrumbada su vida actual por un suceso terrible, el protagonista debe enfrentarse a un siniestro asesinato y también al pasado del que huyó. En la isla vuelve a encontrarse con el mismo ambiente opresivo y con personas y sucesos que marcaron su vida y que creía olvidados para siempre.
Pero este viaje al pasado le hace dar una vuelta atrás y comprender o descubrir cosas que nunca supo. Por ejemplo, el reencuentro con su primer amor ahora casada con el su mejor amigo de la infancia y ya con un hijo adolescente. Por ejemplo, el enfrentamiento con el máximo responsable de la iglesia en la isla y antiguo compañero de Macleod en el colegio. Por ejemplo, la traumática experiencia de An Sgeir, una roca perdida en mitad del océano y en la que un grupo elegido de hombres cada año deben pasar dos durísimas semanas para cazar miles de gugas (pájaros que viven en la isla), una tradición arraigadísima en la isla y que supone un honor participar en ella. Aunque para Fin lo que ocurrió en esa roca cambió su vida y la de otros hombres para siempre.
Muchos tenían algún motivo para asesinar porque de alguna manera u otra habían sufrido la crueldad del asesinado. Aunque al final, el verdadero motivo de esta muerte, llega a ser impensable…
Ya he comentado que me gusta que un libro aparte de entretenerme, me haga pensar, reflexionar y en este caso ha ocurrido con esta historia. Imagino que ninguno de nosotros tendrá muchas similitudes con el protagonista pero seguramente sí con los sentimientos a los que se enfrenta.
Ira, miedo, nostalgia, arrepentimiento, culpa… Todos los hemos sentido alguna vez.