Entrevista a Olivia Ardey, autora de Dama de Tréboles

DNY: Antes que nada, ¿quién es Olivia Ardey?

OA: Primero permíteme que os agradezca el detalle de pensar en mí para esta entrevista y felicitaros por el estupendo trabajo que realizáis.

Detrás del pseudónimo de Olivia está una mujer como tantas que compagina el trabajo en una biblioteca pública con el de casa,  madre de dos hijos y que, en cuanto puede, encuentra un hueco para escribir.

DNY: ¿Desde siempre quisiste ser escritora, o ha sido algo gradual?

OA: Siempre me ha gustado fantasear, crear historias que nunca se me ocurrió plasmar por escrito. Pero hace un par de años decidí matricularme en un taller de creación literaria. A raíz de ello, la escritura se convirtió para mí en una pasión.

DNY: ¿La novela romántica siempre ha sido tu género favorito? ¿Qué libros y autoras te han influido?

OA: No siempre, tardé en descubrirla. Mis géneros preferidos son la novela negra, la romántica y la novela histórica.

Hay libros que me han apasionado, mi libro de cabecera es Jane Eyre desde que tenía 12 años. Y siento preferencia por algunos autores de narrativa romántica de los que me leo absolutamente todo lo que publican, pero cuando estoy en proceso de escritura, evito leer novelas del género para no influenciarme. Estoy empezando, pero me gustaría encontrar esa forma particular de narrar a la que todo narrador aspira.

DNY: Dama de Tréboles es tu primera novela publicada, aparte de ella, ¿qué otros trabajos has hecho?

OA: He acabado este año otra novela romántica, Delicias y Secretos, ambientada en Nueva York en 1919-1920, todavía inédita. En 2009 participé con el relato Como una Tormenta en el libro colectivo JEKYLL & HYDE, SEIS VISIONES ROMÁNTICAS en el que seis autoras españolas dimos nuestra particular visión romántica del mito de Stevenson.

El género corto me apasiona, de hecho empecé con pequeñas incursiones en la narrativa erótica a través del microrrelato. También se publicó un relato mío, Entre las Aguas y el Cielo, que quedó en segundo lugar en el I Concurso de Relatos Medievales Historias de la Historia”. Otros relatos míos están publicados en webs y blogs literarios y desde su nacimiento colaboro con una columna en la revista de arte online ARTESOMOS.

DNY: Hablemos ahora de tu novela. ¿Cómo fue el proceso de elaboración? ¿La historia fue surgiendo a medida que la ibas escribiendo o supiste desde un primer momento lo que querías contar?

OA: Dama de Tréboles surgió de una escena concreta, sin desvelar la trama diré que la del baile. A partir de ésta, escribí el final con el epílogo y después el principio de la novela. Por tanto, sabía cómo empezaba la historia, qué quería contar y de qué modo iba a acabar. Lo que se fue gestando durante el proceso de escritura fue cómo iba a desarrollarse la trama hasta llegar al final que yo quería.

DNY: ¿Cómo te sentiste al saber que se iba a publicar? ¿Te resultó difícil conseguir una editorial?

OA: Me llevé una sorpresa enorme, no me lo podía creer. Y más al saber que la editorial había escogido mi novela como obra de lanzamiento de su nueva colección Románticae. Ten en cuenta que entonces ninguna editorial española se había atrevido con una novela romántica ambientada en el Oeste americano escrita en español y menos de una autora novel. Yo sabía que lo tenía muy difícil. Envié mi propuesta a muchas editoriales, unas me pidieron el manuscrito, otras no. Recibí muchas negativas. Pero a los cuatro meses de comenzar esta aventura, de entrada tan complicada, recibí la respuesta positiva por parte de LA ESFERA DE LOS LIBROS. Sé que he tenido mucha suerte, mi manuscrito llegó en el momento idóneo y además les gustó.

DNY: Dama de tréboles está ambientada en el Oeste Americano, ¿por qué decidiste esta época y este espacio?

OA: Es un periodo de la historia que me apasiona. Cuando empecé con la novela, mucha gente me aconsejó que escogiese otra época más popular, como la regencia inglesa o la edad media. Pero me decidí por el Oeste a finales del XIX porque es lo que me apetecía escribir en ese momento. Era mi primera novela y quise disfrutar al máximo con ella, por eso puse por delante mi gusto personal a las preferencias editoriales.

DNY: ¿De qué modo te has documentado?

OA: Pues ha sido un proceso largo, muy minucioso, pero apasionante. Yo no he estado jamás en Colorado y lo desconocía todo, desde la vegetación a las costumbres cotidianas de la época. Me costó mucho saber qué se consideraba entonces barato o caro. Para la ambientación, eché mano de colecciones fotográficas de la época. Por suerte, es una época de la que existe muchísima documentación. Te confesaré una anécdota que nunca he dicho: las dos canciones tocadas a fiddle que suenan en la novela son reales de finales del XIX y se pueden escuchar en el archivo de audio de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Consulté muchos libros, pero afortunadamente para mí, esta institución y la Universidad de Denver poseen magníficos fondos documentales online.

DNY: En cuanto a los personajes de la novela, ¿hay alguno que te resulte más interesante? ¿Y cuál es al que le tienes más cariño? ¿Te resultó alguno de ellos más difícil de crear que otros?

OA: Quizá el más interesante para mí es Linette, la protagonista. Posee un afán de superación, una capacidad de lucha y un tesón para encontrar la felicidad cueste lo que cueste que ya quisiera yo para mí.

El que más me costó crear es el protagonista, Ethan, por el carácter tan complicado que tiene. Es un personaje de entrada desagradable y me costó mucho esfuerzo que el lector pasara de ese odio inicial, si no a quererlo, al menos a comprender el porqué de su modo de actuar.

A todos les tengo cariño, incluso a los secundarios porque durante un año fue como vivir entre todos ellos. Adoro a la pareja protagonista, con sus virtudes y defectos. Algunas lectoras me han reprochado el final de uno de los personajes femeninos, y es que acabé tomándole cariño.

DNY: ¿Qué sentías mientras escribías la historia de amor entre los dos protagonistas de la novela? ¿Cómo entiendes tú el amor?

OA: Para mí el amor significa complicidad, comprensión, respeto, ganas de compartir y pasión. Todo ello se refleja en la relación de Ethan y Linnette, pero hasta que llegan a ese punto en que todas estas cualidades se dan juntas, pasan por etapas complicadas, en las que se sufre, en las que la incomprensión y la falta de comunicación reinan en su día a día.

La verdad es que ha habido momentos difíciles, he sufrido al escribir sus desencuentros. Y lo cierto es que me ayuda bastante mi método, si es que puede llamarse así, porque yo no escribo las novelas en el orden que se leen. Así, hay días que mi ánimo no está para narrar momentos duros, entonces me enfrasco en una escena más animada.

DNY: En la mayoría de novelas románticas, por no decir en todas, hay escenas subiditas de tono. ¿Cómo las afrontas tú? ¿Te sientes cómoda recreándolas?

OA: Las afronto con muchísimo cuidado. De hecho siempre las dejo para el final y son las últimas que escribo. No por incomodidad, pero intento cuidarlas mucho para que el lector las perciba como reales, a mí como lectora no me gusta cuando leo escenas eróticas inverosímiles. Y sobre todo intento no repetirme, por eso en Dama de Tréboles aproveché una escena sensual para hacerle un particular homenaje a la lengua lakota, que además me dio mucho juego.

DNY: Define en tres palabras Dama de Tréboles.

OA: Si amas, ganas.

DNY: Explica a los lectores qué encontrarán en ella, y por qué deberían comprarla.

OA: Quien se acerque a Dama de Tréboles va a encontrar una entrañable historia de amor con un inicio difícil y momentos muy tensos, ambientada en una época en la que el viejo farwest, la epopeya de la frontera y las caravanas eran ya un recuerdo. Las grandes ciudades como Denver empezaron a crecer (me pareció tan interesante este hecho que por ello incluí una trama que se desarrolla en un ambiente urbano) y el ferrocarril ya había unido el atlántico y el pacífico. En definitiva, cuando el Oeste empezó a parecerse al Este.

Creo que deberían leerla aquellos lectores que quieran pasar ratos agradables transportados al Oeste de hace un siglo, que disfruten de las historias de amor con la satisfacción que da cerrar un libro sonriendo tras la lectura de un final feliz.

DNY: Y dinos, ¿estás trabajando ahora en algún proyecto?

OA: Pues ahora estoy inmersa en mi tercera novela, que se ambienta en Pensilvania a finales del XIX. Y a ratos esbozo fragmentos de la cuarta novela que me bailan por la cabeza; necesito sacármelos para poder continuar completamente centrada en la tercera.

Sin dejar de lado los relatos, que me apasionan y de tanto en tanto surgen también. El último que he escrito, con ocasión de una invitación a un Halloween literario.

DNY: Por último, Olivia, ¿puedes dar algún consejo a aquellas personas que están intentando publicar?

OA: Les aconsejaría que no desistan jamás de perseguir el sueño de ver sus obras publicadas, pero con los pies en la tierra. Perseverancia y paciencia, porque las respuestas no son inmediatas y a veces ni hay respuesta. Pero por encima de todo, que no le tengan miedo a la palabra “no” porque sólo son dos letras; ante una negativa, a intentarlo de nuevo que, tarde o temprano, otra puerta se abrirá.

 DNY: Muchísimas gracias por tu tiempo, Olivia. Desde Crónicas Literarias te deseamos la mejor de las suertes.

 

Elena Montagud para Crónicas Literarias.

4 comments

  1. Olivia dice:

    Elena, gracias de nuevo. Ha sido un placer. Abrazos.

  2. Elena dice:

    El placer ha sido nuestro. Un beso.

  3. Menchu Garcerán dice:

    Una entrevista excelente y un libro increíble, bien documentado y con una historia estupenda. Felicidades Olivia.

  4. La entrevista FANTASTICA,
    La autora MARAVILLOSA
    El libro EXCEPCIONAL
    Lo recomiendo… lo recomiendo…. lo recomiendo

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