Hoy, en Crónicas Literarias, tenemos el placer de entrevistas a David Prieto, autor de la saga Urnas de Jade, a propósito de la publicación de la tercera novela.
DN: Lo primero de todo, David, ¿nos hablarías un poco sobre ti?
DP: Treinta y tres años, nacido en Salamanca, licenciado en Medicina y actualmente trabajo en donación de sangre. Me gusta la cerveza, los libros… y los libros.
DN: Es una pregunta que acostumbro a hacer, pero muy necesaria en mi opinión. ¿Cuándo comenzó tu afición por la lectura? ¿Y por la escritura?
DP: Por la lectura hace tanto que no recuerdo cuándo aprendí a leer. Por la escritura, al menos de forma seria, mucho más tarde, cuando ya estaba acabando la carrera.
DN: ¿Sabías desde pequeño que querías ser escritor, o fue algo que apareció poco a poco?
DP: Como ya he dicho, la escritura a un nivel formal sólo comenzó a interesarme cuando tenía más de veinte años, aunque antes ya había escrito algún módulo para juegos de rol. Contar historias es algo que estaba ahí mucho antes de eso Cuando jugaba ya tenía la necesidad de crear mundos imaginarios.
DN: ¿Qué escritores te han calado más? ¿Hay alguno en especial al que le debas esta afición?
DP: Demasiados. Tolkien, Lumley, Eddings, Pérez-Reverte, Scott, Verne, Toole… en los últimos años Martin, Gaiman y Pratchett.
DN: Aparte de la publicación de esta saga, ¿qué otros trabajos has realizado?
DP: Publicados, varios relatos en antologías (Visiones 2006, TDL V, (Per)versiones: Cuentos Populares, (Per)versiones: Historia, 65 Instantes, Calabazas en el trastero: Arañas y unas cuantas más) y, curiosamente, la portada de Sombras de una vieja raza, de mi amigo Alejandro Guardiola. Sin publicar (por el momento), una docena de novelas más y cerca de unos veinte relatos. Pero ya irán cayendo. Esto es una carrera de fondo, no puede tomarse nada con prisa.
DN: Urnas de Jade: Profecías es el último libro de esta trilogía, ¿cómo te sientes al haber llegado a la recta final?
DP: Cuando terminé de escribir el texto original (hace ya bastante tiempo), me sentí aliviado y al mismo tiempo bastante triste. Ahora, con su publicación, vuelve a pasarme lo mismo, aunque de una manera menos marcada. Por fin tengo una obra completa editada y eso resulta muy importante para mí.
DN: ¿En qué notas que has madurado literariamente hablando? ¿Qué diferencias encuentras respecto a los otros dos libros?
DP: Urnas de Jade: Profecías fue escrito inmediatamente después de las otras dos partes, pero en su revisión y reescritura creo que ha quedado mucho más redondo que los dos anteriores. Completa la trilogía y cierra muchos de los cabos sueltos planteados en las otras. No todos. Hay un par de los que rodean a uno de los personajes principales que no se desarrollan en Profecías que acabaré cerrando, aunque será en otra novela dedicada íntegramente a él.
DN: ¿Cómo ha sido el proceso de creación de esta novela? ¿Te ha resultado más duro que los otros dos debido a tener que elaborar un final?
DP: El proceso fue largo y tuve que hacer muchas revisiones para que no hubiera discrepancias con las otras dos novelas. También fue más duro, aunque no tanto como esperaba al principio, ya que la estructura de la saga estaba pensada para dar a cada una de las partes su propio final y parte de las tramas ya habían quedado cerradas en ellas.
DN: ¿Qué crees que encuentran los lectores en esta trilogía?
DP: Espero que encuentren una historia entretenida, emocionante y con algunos giros argumentales lo suficientemente interesantes como para engancharles y que sigan leyendo.
DN: Respecto a ti, al escribirla, ¿qué es lo que deseabas que encontrasen?
DP: He intentando conseguir una narración ágil y sólida, con unos personajes creíbles. Vamos, creo que lo que esperan casi todos, la mayoría de los autores de este género.
DN: En cuanto a Urnas de Jade: Profecías. ¿Va a haber sorpresas para el lector?
DP: Unas cuantas. En Profecías la estructura cambia y los flashbacks son mucho más importantes, ya que, en lugar de comenzar unas jornadas después del anterior (como sucedía en Mentiras respecto a Leyendas), desde el final de Mentiras hasta el comienzo de Profecías pasan 6 años y eso es mucho tiempo. Los personajes y las situaciones han cambiado mucho y lo que ha sucedido para que lleguen a ser de ese modo se cuenta de una manera retrospectiva a lo largo de buena parte de la novela.
DN: ¿Ha habido algún personaje por el que no sentías mucho apego y en cambio en esta tercera novela has cogido bastante cariño?
DP: Delinard Santhor, Delin. Al principio iba a ser sólo un hilo conductor para llevar de la mano a los lectores a una historia (la del resto de los personajes), que ya llevaba mucho tiempo en marcha. Empieza como un adolescente y en esta parte ya tiene veinte años. Aunque todos han evolucionado mucho, es él en el que más se nota esa evolución. Ha crecido y ha pasado mucho desde que salió de la posada de sus tíos en Fyelan.
DN: ¿Desde un primer momento tenías pensado el final o fue cambiando a medida que escribías la historia?
DP: Los acontecimientos más importantes del final estaban ahí desde el principio, pero los detalles concretos fueron modificándose a medida que avanzaba la novela para darle mayor coherencia. Las muertes, traiciones, asesinatos, venganzas y amoríos iban a suceder, aunque tuve que ponerlos en orden y ajustar al máximo sus consecuencias.
DN: Describe Urnas de Jade: Profecías en tres palabras.
DP: Aventura, dualidad, destino.
DN: ¿El género fantástico es tu predilecto, o crees que en un futuro escribirás sobre algún otro género?
DP: La fantasía es mi género favorito, pero ya he escrito algunos relatos de ciencia ficción y terror y estoy ultimando los detalles de dos novelas que, aunque también son fantásticas, no tienen nada de épico y sí mucho de thriller. Aparte de eso, he escrito un guión para un corto a medias con Pablo Uria, con el que tengo también un par de proyectos más en marcha.
DN: Excalibur fantástica está publicando numerosas novelas de corte fantástico escritas por autores españoles. ¿A qué crees que es debida esta proliferación?
DP: Escritores de género fantástico ya los había antes, algunos de ellos muy buenos a pesar de ser completos desconocidos. A través de Excálibur Fantástica, Raúl (Gonzálvez) está dando la oportunidad a escritores muy solventes de poner sus obras en papel y a la vista de todos. Respecto a esta colección, tengo el orgullo de decir que, además de haber comenzado con Urnas de Jade, mi colaboración en ella no se va a limitar a la escritura, sino que participaré en la maquetación de al menos una novela más (atentos en noviembre a Dos Coronas de Susana Eevee) y a la portada de otra, si no sucede nada extraño en el próximo año.
DN: ¿Actualmente estás realizando algún proyecto o tienes alguno en mente?
DP: Demasiados. Estoy embarcado en varias antologías conocidas bajo el nombre genérico de (Per)versiones como escritor, coordinador y hombre orquesta. También en un libro ilustrado y en los textos de un libro de ilustraciones (que no es lo mismo). Y eso es lo de menos… revisión de novelas, maquetación, portadas… lo raro es que no esté con más de un proyecto al mismo tiempo.
DN: Para finalizar, me gustaría animarte a que les dedicaras unas palabras a todos esos escritores que están luchando por introducirse en el mundillo.
DP: Escribid. Mucho. Sed constantes. Sed pesados… hasta la saciedad. Se puede ser muy bueno, pero si el editor no lee vuestros manuscritos, no conseguiréis publicar. Sin embargo, aunque no lo logréis, recordad que tenéis que escribir para disfrutar vosotros. Lo otro es secundario.
Muchas gracias por la entrevista, Elena, ha sido un placer.
David, el placer ha sido nuestro. Muchas gracias por ofrecernos parte de tu tiempo. Que tengas mucho éxito con Urnas de Jade: Profecías y continúa así, cosechando éxitos.
Elena Montagud para Crónicas Literarias.