Entrevista a Federico Axat, autor de Benjamín

                                                                                                                                                                                                                                                       Federico Axat nació en la ciudad de La Plata, Buenos Aires, el 19 de junio de 1975. Poco después de graduarse como ingeniero civil, inicia su desarrollo profesional en Centroamérica en proyectos de telecomunicaciones, donde reside durante casi seis años. Atraído por la escritura desde temprano, es durante este periodo de exilio cuando inicia la redacción de su primera novela, Benjamín, la cual conlleva casi cuatro años de trabajo hasta finalmente ver la luz.

Hoy, os traemos con un gran placer esta entrevista, en la que hemos hablado sobre el autor, sobre su aclamada novela y sobre literatura en general.

DN: Lo primero de todo, ¿puedes hablarnos un poco sobre ti?

FA: Me llamo Federico Axat, soy argentino y nací en 1975. Soy un ingeniero civil devenido en escritor de suspense y terror, y este año he publicado mi primera novela: BENJAMIN, por la editorial Suma de Letras.

DN: Dinos, Federico, ¿cómo empezó tu afición por la literatura?

FA: ¿Cómo? Mmmm… esa es difícil. Soy de los que piensa que ser escritor (o pintor, o jugador de futbol, o compositor, o equilibrista) se nace y no se hace. Siempre digo que si creyera que fuera sólo cuestión de esforzarse y ejercitarse, me embarcaría en la carrera de músico, o algo más divertido que no involucrase meses enteros en soledad. Esto no quita que no haya que esforzarse, pero, y ahora sí respondiendo a la pregunta, creo que el interés siempre estuvo allí, latente. Y esto no lo digo como alguien que medianamente es capaz de escribir, sino como alguien que es completamente incapaz de hacer bien casi cualquier otra cosa.

DN: Benjamín ha sido tu primera novela publicada, pero antes de ella hiciste algunos trabajos más, ¿puedes hablarnos sobre ellos?

FA: Hoy día tengo escritas tres novelas más —además de BENJAMIN—, pero todas ellas son posteriores. Antes que mi opera prima escribí relatos, dos novelas cortas y otras dos más extensas que nunca terminé, pero las considero parte del aprendizaje y no tengo intenciones de publicarlas nunca. Tenía 17 años cuando empecé y la inexperiencia hizo que me embarcara en proyectos que estaban muy lejos de mis capacidades.

DN: Háblanos ahora de la novela. ¿De dónde surgió la idea para la creación de Benjamín?

FA: Buscaba escribir un relato en el que un niño espiaba a su hermana y a su novio desde el desván de la casa. Así se enteraba de una turbia operación con drogas que los adolescentes tenían entre manos. Cuando empecé a describir cómo el niño llegaba al desván, pensé que la idea era suficientemente atractiva como para concebir una novela en torno a ella. Lo curioso es que la idea original del relato —la referida a la hermana y las drogas— terminó haciéndose lugar en la trama final de BENJAMIN.

DN: ¿Por qué decidiste que el protagonista de la historia fuese un niño pequeño?

FA: Nunca lo decidí. El comienzo de esta historia fue tan espontáneo que casi podría decirse que no planifiqué nada. Ni siquiera creía que podría ser capaz de terminarla.

DN: Hay varios personajes que son verdaderamente interesantes si los analizamos profundamente. ¿Con cuál de ellos te quedas y por qué?

FA: Te agradezco, Elena. En tu reseña has resaltado el aspecto psicológico de los personajes, y es algo en lo que pienso mucho. Lo que intenté en BENJAMIN fue trazarlos con unas pocas características bien definidas, quizás incluso un poco exageradas, y ha funcionado. Creo que en mis otras novelas he mejorado en cuanto a las construcciones de personajes, haciéndolos un poco más complejos.

 El personaje de la madre, Danna, ha sido sin duda el que más interés ha despertado en los lectores, y a mí siempre me atrajo bastante, especialmente porque no puedo decir que tenga una gota de realidad. Mi madre es la antítesis de esa mujer.

Pero mis preferidos son Andrea y su novio, Matt. Me interesa muchísimo incorporar adolescentes a mis novelas; creo que su mundo es muy rico para describir emociones. Paradójicamente, ninguna de esas tres novelas de las que te he hablado explora esta faceta, pero la que acabo de empezar a escribir sí lo hace.

DN: Si el lector se para a reflexionar sobre Benjamín, se podrá dar cuenta de que a pesar de estar clasificada en el género de terror, en ella encontramos mucho más que eso. ¿Cómo clasificarías tú a Benjamín?

FA: Para mí es una historia de suspense, antes que nada; y no se trata de rehuirle a ninguna etiqueta. Mi objetivo al escribir la novela —el principal— era mantener la intriga y el interés; pegar algún volantazo imprevisto; sorprender al final. El terror, en mi caso, es un ingrediente para crear la atmosfera adecuada, no un fin en sí mismo.

DN: ¿Cuál es la principal característica de tu literatura, es decir, aquello que te identifica?

FA: Eso que te comentaba respecto a la intriga, los giros en la trama y las sorpresas, se han convertido en mis rasgos distintivos. Dos de esas novelas en espera tienen terror, como BENJAMIN. La otra es un policial. Pero las tres se caracterizan por tramas sólidas bien construidas —o al menos eso he intentado.

DN: En la reseña que hice sobre tu libro mencioné el tema de “Lo siniestro” en la literatura y como ya dije, me pareció que tu historia merecería un buen análisis desde este punto de vista. ¿Crees ciertamente que es en lo cotidiano, en lo familiar, en fin, en nosotros mismos, dónde se puede hallar el verdadero terror?

FA: Pues, para serte sincero, no creo que el terror resida en nosotros. Iré un poco más allá: ni siquiera creo que el terror que experimentamos en el cine o en los libros sea verdadero terror. Nadie que ha pasado por una situación traumática y terrorífica —imagina la que gustes, tenga que ver con un hecho puntual o recurrente, de la adultez o la niñez— quiere volver a pasar por esa situación; casi siempre incluso lo marca negativamente. Que voluntariamente compremos sistemáticamente “libros de horror” o gritemos en un cine comiendo palomitas, en mi opinión, no son experiencias terroríficas en el sentido amplio. Podemos llamarlo terror seguro, si quieres —hace tiempo que busco un nombre para esto y no lo he encontrado—, pero se trata de un terror con red de protección, donde sabes positivamente que nada malo te pasará, que estás a salvo. ¿Cómo puedes experimentar terror cuando no corres ningún tipo de peligro? Debe ser otra cosa…

DN: Ya han comentado muchos, entre los cuales me encuentro, que eres el nuevo Stephen King. ¿Cómo te sientes ante esto? ¿Cuánta influencia hay en ti del maestro del terror?

FA: Gracias de nuevo, Elena. Admiro a Stephen King por su prolífica carrera y porque se ha mantenido fiel a sus convicciones, y eso es algo en lo que me gustaría parecerme. En cuanto a mi estilo, yo veo muchas diferencias, especialmente en la construcción y desarrollo de las tramas, pero es cierto que quizás el haber publicado una sola novela no es suficiente para que los lectores terminen de caracterizarme. El tiempo dirá.

DN: Como sabrás, de un tiempo a esta parte en España, ha comenzado a tomar fuerza el género del terror y muchos escritores se han decidido a tomar el paso. ¿Qué opinas sobre el terror hispano? ¿Cómo fue la experiencia de haber publicado en España?

FA: Sobre el terror hispano opino lo mismo que sobre el terror norteamericano, o el inglés: hay libros buenos y malos. No me atrevo a hacer un análisis profundo; no he leído lo suficiente. Por lo pronto hay una generación de escritores jóvenes que empiezan a abrirse camino y eso es buenísimo. Que escritores y autores compartan el idioma nos acerca. Así he podido conocer por ejemplo al genial Carlos Sisí, buen escritor y aún mejor persona, que ha revolucionado el mercado con su novela Los Caminantes (ya con secuela presta a salir). Poder publicar en España con colegas como estos es un placer inmenso, un sueño.

DN: En  la actualidad seguramente estarás llevando a cabo algún que otro proyecto. ¿Nos hablas un poco sobre ellos?

FA: He empezado a escribir una nueva novela. Apenas la he empezado así que todavía no he cogido velocidad. Tengo tres novelas que esperan y eso me da tranquilidad para encarar este nuevo trabajo con calma.

DN: Es difícil para un escritor superar las expectativas que ha creado su primera novela, y más si han sido tan buenas como Benjamín. ¿Crees que tus siguientes proyectos estarán a la altura?

FA: Mira, lo único que puedo decir es que de las personas que han leído mis otras novelas, entre allegados y familiares, en general coinciden en que son mejores a BENJAMIN. Yo también lo creo, en especial en el caso de las dos últimas. Claro que es difícil predecir sobre gustos. Supongo que habrá opiniones de todo tipo. Lo que sí sé positivamente es que estilísticamente son superiores; de no ser así sería difícil encontrar la motivación para seguir.

DN: Federico, para finalizar, nos gustaría que dieras algún consejo a todos aquellos que están tratando de abrirse camino en el mundillo de la literatura.

FA: Mi consejo para todos aquellos que están tratando en abrirse camino en el mundillo de la literatura es que no intenten abrirse camino en el mundillo de la literatura.

No me he vuelto loco. Es lo que pienso, por lo menos para los que están todavía en plena curva de aprendizaje (que en literatura suele ser tremendamente extensa). Escribir por las razones incorrectas puede ser el peor error que un aspirante a escritor puede cometer. Hay que escribir por el placer de hacerlo, por mejorar y madurar el estilo. Me he encontrado con algunos casos de colegas que han conseguido publicar —con editoriales pequeñas o de coedición— escritos de muy poca calidad. Es muy triste. No hay que publicar a cualquier precio. Yo prefiero un buen manuscrito en mi cajón que un bodrio en un escaparate. Por supuesto que es difícil saber cuándo nuestro estilo ha madurado lo suficiente para dar el paso e intentar hacerse ese lugar en el mundillo literario. Lo mejor es ayudarse con opiniones sinceras de algunas personas de confianza. Aun así hay muchos escritores con buenos libros que están intentando ser publicados. Hay que perseverar. Y creer.

DN:  Federico, te agradecemos muchísimo que hayas guardado un poquito de tiempo para nosotras y para contestar a estas preguntas. Ha sido todo un placer, y esperamos que sigas cosechando buenos frutos y que no dejes nunca de escribir.

FA: Gracias Elena por leer mi libro y hacer esa reseña estupenda. Y gracias por la entrevista, por supuesto. Un saludo para todos los lectores de Crónicas Literarias.

Elena Montagud, para Crónicas Literarias.

2 Responses to Entrevista a Federico Axat, autor de Benjamín

  1. CBrown says:

    Después de leer BENJAMIN, por favor, quisiera saber cuándo podremos disfrutar de esas otras novelas que tienes ahí en el famoso cajón del escritor… ¿porqué no se publican ya? Si son posteriores… tiemblo al imaginar que sean obras todavía más maduras… :)

  2. Elena says:

    Federico, ¡qué grande eres!

    Y Gracias a Crónicas por darme la oportunidad de hacer la entrevista ^^

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