Entrevista a Cecelia Ahern

Cecelia Ahern, escritora irlandesa que, a pesar de su juventud, ha cosechado un gran éxito con su primera novela Posdata te amo en Estados Unidos, Inglaterra, Italia y Japón, entre otros países. Su libro ya ha sido traducido a 14 idiomas y fue llevado a la gran pantalla.  

¿Cómo se te ocurrió la idea de Posdata: te amo?

Me encanta escribir, soy muy soñadora y todo el tiempo se me ocurren historias e ideas. Pero ésta era la más fuerte, y pensé “Voy a tener que escribirla”.

¿Cuánto tiempo te llevó escribirla?

Tres meses, fue muy rápido. 

Pero escribes hace mucho, ¿no es así?

Sí, desde que era pequeña. Siempre me gustó escribir poemas e historias cortas, sólo para mí misma.

Da la impresión de que tu pasaje de alguien que escribe por diversión a novelista famosa ha sido muy suave, como natural.

Sí, sé que no suele ser así (ríe). Fue realmente muy tranquilo. Tuve mucha suerte. Además, supongo que ayuda tener un buen agente. Yo no hubiera sabido cómo ofrecer mi trabajo a las editoriales.

¿Te sorprendió el éxito internacional de Posdata: te amo y de tus libros siguientes?

No estaba preparada para ello. Jamás pensé que iban a tener tanta repercusión. Además, he viajado a más lugares en un año que en toda mi vida… Mi vida cambió mucho. El encuentro con los lectores es siempre algo muy emocionante. He conocido a hombres y mujeres de todas las edades, algunos se acercaron a mí con lágrimas en los ojos diciéndome que había perdido a un ser querido y Posdata: te amo los había ayudado mucho…

Habiendo tenido tanto éxito con el primer libro, ¿has sentido alguna presión al escribir los siguientes?

Completé mi segundo libro antes de que se hubiera publicado el primero, por lo que no sentí ningún tipo de presión. Para mí, escribir es algo sumamente agradable y nunca me permitiría sentirme presionada. Sería un círculo vicioso: creo que cuanta más presión ejerces sobre ti misma, más difícil es escribir. Así que me mantengo tranquila, con la esperanza de que el caudal de ideas que surge de mi cabeza no se detenga.

¿Qué piensas del fenómeno del chick-lit, y de que se lo mencione con relación a tus libros?

No me gusta el término. Pienso que limita el género a los lectores a una cierta edad y sexo, cuando no debería ser así. He recibido cartas de hombres y de mujeres, desde chicos de nueve años hasta ancianos, y el término chick-lit no representa esta variedad de lectores. Pero yo no compro los libros por su género, sino por la historia. Pienso que, obviamente, muchos hacen lo mismo.

¿Es cierto que escribes tus libros de noche, y a mano?

Sí, de noche trabajo mejor, pero a menudo también siento la necesidad de escribir durante el día. No tengo una rutina, escribo cuando siento que tengo algo que decir. Escribo a mano primero, porque me encanta el acto físico de escribir. Para mí es parte del proceso. Las palabras e ideas fluyen con más facilidad de una lapicera que dándole a las teclas. ¡Las ideas a veces me salen a tanta velocidad que apenas puedo escribir, y cuando amanece me duele la mano!

Algunos escritores recortan fotos de revistas y crean personajes a partir de ellas. ¿Cómo lo haces tú?

Mis personajes parecen ir desarrollándose solos a medida que escribo sobre ellos. Ocurre muy naturalmente. Nada de lo que hago está planeado desde el principio. Mientras tengo en mente una historia, los personajes van creciendo con ella.

¿Has hecho algún curso para aprender a escribir?

He estudiado escritura creativa en la universidad, pero siempre he sentido que mis métodos propios son los mejores, porque salen de mí y no de las notas tomadas en clase. Escribir es algo natural para mí y me cuesta asociarlo con algo que puede ser enseñado. Pero jamás desalentaría a alguien que desea aprenderlo o perfeccionarse con la ayuda de otros.

¿Podrías darle algunos consejos a los escritores noveles?

-   Escribe desde el corazón, y no la historia que piensas que la gente quiere leer.

- Descubre el entorno y el momento del día en que te resulta cómodo escribir, y mantente fiel a ellos.

-   Lleva un cuaderno de ideas.

-   Asegúrate de que alguien vaya leyendo lo que escribes mientras lo haces. Puede ser muy alentador, y puedes recibir buenos consejos.

-   Recuerda: calidad, no cantidad. Algunas personas creen que deben escribir equis cantidad de palabra por día, y me parece un error. Escribir despacio está bien, lo que importa es la buena calidad del texto.

-   Encuentra a un agente al que tu trabajo le entusiasme tanto como a ti, que te acompañe y te apoye.

Que seas muy feliz.

Lo mismo os deseo a vosotros y a todos mis lectores.

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